martes, 16 de septiembre de 2008

Los juegos Paraolimpicos (parte II)

Hoy por fin ha llegado el día domingo 14 de septiembre. El momento en que vamos a asistir al “nido de pájaro”. Como teníamos ticket para las 5 de la tarde, que es cuando comienzan los juegos aproximadamente, aún así decidimos llegar temprano a la villa olímpica, para así aprovechar de pasear.

Tomamos el metro y por tener entrada, el transporte publico por todo el día para uno es gratis. Y nuestro comienzo fue el llagar a la “olimpic line” que solo se puede acceder con entrada y la que solo tiene 3 estaciones.
Por supuesto hay que pasar por controles de mochilas, detectores de metales y cuanta cosa exista. Pero ya adentro me pareció entra en una feria universal, llena de pabellones de todos los auspiciadores de los juegos olímpicos y para olímpicos, tales como china movile, coca cola, Adidas, Mc donalds, bancos, etc. Todos estos pabellones mostraban en su interior la relación con lo juegos. Por ejemplo en el de Adidas había una demostración de los atletas mas conocidos usando dicha marca y en algunos se podía apreciar la ropa físicamente presente en el lugar, además de todo el acompañamiento tecnológico audiovisual que se pueda pensar.


No podía faltar un pabellón entero para el tema de los souvenir, un lugar lleno de estanterías, objetos olímpicos impresos en todo tipo de cosa; Mouse, chapitas, peluches, mochilas, poleras, gorros, cintillos, toallas, banderas de todos los países, etc. El punto es que la gente hacia cola por comprar cosas y las cuales muchas vimos desaparecer. Como cuando llego un carrito con la mascota de los paraolímpicos (una vaca) y esta se fue en un 2 por 3. Y yo ni siquiera fui capaz de atajar una…Lo bueno que por compras superiores a $1200 yuanes ($92.400 pesos) te regalaban los cinco peluches de las olimpiadas. Vaya regalo!!

Siguiendo con el recorrido, en esta se podían encontrar parques con agua (este en forma de dragón que abarca toda la villa olímpica) que cada cierto tiempo danzan algunos chorros al son de una música. Mas tarde (por desgracia mía, ya que el calor era a minutos insoportable) pude descubrí que cerca del cubo de agua existían juegos de agua en que las personas podía internarse y jugar con ellas, todo ello ideal para poder refrescarse un tanto.

Además no podía estar ausente, y sobre todo en este país, el tema cultural, con lo que había una veintena de carpas de tamaño mediano en que se muestra audiovisualmente o teatralmente la historia de china o algún suceso importante. Además de museos, reliquias de monumentos importantes y todo ello sumado al adorno olímpico del lugar.

Pero todo lo contado anteriormente pasa a segundo plano tras poder divisar a lo lejos la llama olímpica, lo cual lo único que nos hizo hacer fue apurar muestro paso para así llegar a nuestro preciado destino.

Les comento que el “nido de pájaro” es un estadio como 3 o casi 4 veces el estadio nacional de chile. Toda la arquitectura entrelazada no solo se ve en su estructura, sino que en todo lo que lo rodea; faroles, las lámparas internas, etc. Es un juego armonioso y bien pensado.

El estar adentro es un hecho único, miles de personas en su gran mayoría chinos pudiendo apreciar la magnificencia del estadio, los mejores atletas y el orden y perfección de las presentaciones y la organización.
Mas tarde tras el paso del sol, la noche viste de gala al estadio con colores hermosamente ubicados. Pero el ganador de todas las miradas nocturnas es el cubo de agua, quien se encuentra como a 500 mt a lo más 1 km del “nido de pájaro” (están prácticamente al lado). Es hermoso como el cubo de agua va cambiando sus colores a amarillo, verde, turquesa, morado. Es un resplandor y una belleza visual perfectamente gestionada.

Ya la noche se cierra y hay que emprender la retirada. Eso si con tanto chino a nuestro alrededor la salida es ordenada pero uno se siente en un tumulto de personas sin fin. Por lo menos la línea olímpica del metro es un lleno total, pero a medida que uno va haciendo transferencias y alejándose, la vida vuelve a la normalidad.

Nota aparte: el único “pero” o comentario, son la casi inexistencia de asientos o lugares para descansar. Ni siquiera en los lugares de comida hay asientos, solo se abastecen de mesas a la altura de la cintura aprox., como para así poder comer de pie. Sabiendo que la villa olímpica tiene varias hectáreas a su alrededor y que por lo general la familia viene a pasar todo el día en ella sería bueno poder implementar mas asientos. El resto es todo espectacular.

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