Este sábado noviembre 22 de me fui junto a dos amigas; Natalia y Valentina, a la aventura, digo aventura ya que lo único concreto que tenia era la estación de metro donde bajarme y las fotografías que me decían aproximadamente como era el lugar.

Todo partió a raíz de que el periódico de china de lengua hispana (http://spanish.china.org.cn/) apareció un reportaje de una hermosa aldea a las afueras de Beijing llamada CHUANDIXIA, famosa por la buena conservación de sus 689 casas al estilo de la dinastías Ming y Qing poseídas por 76 familias.

Por lo que el sábado me levante a eso de las 7 de la mañana para así aprovechar bien el día. Tome el metro a eso de las 8:15 cuyo destino era la ultima estación de la línea 1 “Pingguoyuan”. Todo ello me tomo más o menos 1:15 o 1:30 aproximadamente. Después tratamos de tomar el bus que nos llevaría a la aldea (a las afueras del metro), pero los chinos nos invadieron alrededor y yo pienso que nos mintieron al decirnos que solo el bus pasaba en la mañana (digo mentir, ya que después en el camino vi el bus el cual debíamos de tomar). Así que nos embarcamos en uno de los tantos taxi piratas ansiosos por encontrar pasajeros y en el cual siempre hay que regatear (30 yuanes por cada pasajero= 3.000 pesos). El nos llevo por la ruta, la cual es muy empinada, llena de curvas y el viaje dura aproximadamente 1:30. De apoco comenzó a cambiar el paisaje de citadino a rural y pudimos apreciar las típicas casas de campo o las ventas de sus cosechas a la orilla del camino y las gigantes montañas alrededor de nosotras.

Para entrar a esta aldea hay que pagar, cosa que también nos enteráramos a medida que íbamos llegando. Después de repetirle al conductor reiteradas veces que éramos estudiantes, de 20 yuanes nos dejo la entrada a 10. Y además nos haría el favor (totalmente gratis) de pasearnos por el lugar.
Fue así como llegamos a la aldea de CHUANDIXIA, de inmediato comenzamos (junto a nuestro guía) a caminar hacia la pagoda en la cima de un pequeño cerro, después a un monasterio. Lo más hermoso fue pasar por entre medios de sus callejuelas de piedra y barro, escaleras empinadas, caminos pavimentados con un tipo de piedra roja (típica del lugar) y las casas cercadas con palitos recolectados, todo demasiado hermoso. Entre medio de las casas, en la calle principal habían unos lugareños vendiendo los típicas frutas secas, además tenían un tipo de miel blanca y uno que otro souvenirs.
Todo partió a raíz de que el periódico de china de lengua hispana (http://spanish.china.org.cn/) apareció un reportaje de una hermosa aldea a las afueras de Beijing llamada CHUANDIXIA, famosa por la buena conservación de sus 689 casas al estilo de la dinastías Ming y Qing poseídas por 76 familias.
Por lo que el sábado me levante a eso de las 7 de la mañana para así aprovechar bien el día. Tome el metro a eso de las 8:15 cuyo destino era la ultima estación de la línea 1 “Pingguoyuan”. Todo ello me tomo más o menos 1:15 o 1:30 aproximadamente. Después tratamos de tomar el bus que nos llevaría a la aldea (a las afueras del metro), pero los chinos nos invadieron alrededor y yo pienso que nos mintieron al decirnos que solo el bus pasaba en la mañana (digo mentir, ya que después en el camino vi el bus el cual debíamos de tomar). Así que nos embarcamos en uno de los tantos taxi piratas ansiosos por encontrar pasajeros y en el cual siempre hay que regatear (30 yuanes por cada pasajero= 3.000 pesos). El nos llevo por la ruta, la cual es muy empinada, llena de curvas y el viaje dura aproximadamente 1:30. De apoco comenzó a cambiar el paisaje de citadino a rural y pudimos apreciar las típicas casas de campo o las ventas de sus cosechas a la orilla del camino y las gigantes montañas alrededor de nosotras.
Para entrar a esta aldea hay que pagar, cosa que también nos enteráramos a medida que íbamos llegando. Después de repetirle al conductor reiteradas veces que éramos estudiantes, de 20 yuanes nos dejo la entrada a 10. Y además nos haría el favor (totalmente gratis) de pasearnos por el lugar.
Fue así como llegamos a la aldea de CHUANDIXIA, de inmediato comenzamos (junto a nuestro guía) a caminar hacia la pagoda en la cima de un pequeño cerro, después a un monasterio. Lo más hermoso fue pasar por entre medios de sus callejuelas de piedra y barro, escaleras empinadas, caminos pavimentados con un tipo de piedra roja (típica del lugar) y las casas cercadas con palitos recolectados, todo demasiado hermoso. Entre medio de las casas, en la calle principal habían unos lugareños vendiendo los típicas frutas secas, además tenían un tipo de miel blanca y uno que otro souvenirs.
Las casas que han sido construidas al lado de la colina son construcciones netamente típicas, en las que a veces me resultaba interesante verle los techos hechos de una loza redonda, en que cada terminación tenía estampada un símbolo chino. Lo más curioso es que las casas mas antiguas tenían un pequeño orificio al lado de la puerta el cual servia como salida y/o entrada para los peros o gatos.
Luego almorzamos en una de las casas de los lugareños, que generalmente recibe a los visitantes que van. Lo más delicioso que probamos fueron unas tortillas de cebolla, fue lo que más me gusto.
Tras ello comenzamos el descenso a la calle principal y meditamos el tomar el bus de regreso o pagarle nuevamente al taxista “pirata”. Al final ya estábamos cansadas de tanto caminar, así que pagamos 30 yuanes de retorno y nos fuimos sentadas y durmiendo la 1:30 de regreso a Beijing.

Datos:
La aldea está también situada cerca de lugares como la Garganta Shuanglong, con sus ríos y cascadas, el Lago Perla y el Gran Cañón Longmenjian.
Metro: Pingguoyuan
Luego tomar hasta la aldea el autobús: 929
Entrada a la aldea: puede ser entre 20 o 15 yuanes.
Datos:
La aldea está también situada cerca de lugares como la Garganta Shuanglong, con sus ríos y cascadas, el Lago Perla y el Gran Cañón Longmenjian.
Metro: Pingguoyuan
Luego tomar hasta la aldea el autobús: 929
Entrada a la aldea: puede ser entre 20 o 15 yuanes.

1 comentario:
Que buena la aventura, me imagino con tu texto y por las fotos que el lugar era precioso, como las ciudades cercanas al Cuzco, es decir restos de civilizaciones antiguas.
Conce y 3.000 pesos por persona sentadas y con un camino de 1hora y 30 es la nada misma.
Con estas historias y datos, escribeles a Lonely Planet como corresponsal y que te envien una gui gratis..
oye me llego las postal, esta super bonita..
Nos vemos pronto..
Pablo
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